La Confederación Chibcha explotaba los siguientes productos minerales:
- Esmeraldas: aún hoy Colombia es el primer productor mundial de esmeraldas y son tenidas entre las más preciadas del planeta. Estas vienen del territorio que constituía la Confederación Chibcha.
- Las minas de cobre.
- Carbón: tanto vegetal como mineral. Hoy todavía se siguen explotando minas de carbón, por ejemplo en Zipaquirá y en este producto Colombia es una de las principales reservas mundiales de carbón en el mundo.
- Sal: las minas de sal de Nemocón, Zipaquirá y Tausa.
- Oro: el oro era importado y llegó a ser tan abundante que fue material principal para la artesanía muisca (orfebrería) con fines religiosos. Este material dentro del territorio de la Confederación más la tradición de Guatavita crearían el mito de El Dorado.
Era una sociedad agrícola que tenía un complejo sistema de regadíos. Otras actividades económicas fundamentales eran la orfebrería y la cerámica. Se conservan piezas únicas del arte precolombino muisca de figuras de extraordinaria fineza.
De manera muy especial hay que mencionar la producción textil muisca. Al respecto dice Paul Bahn que las culturas andinas dominaron todas las técnicas de tejido y decoración y ya para el 3000 adC habían desarrollado los textiles de algodón y producían tejidos de extraordinaria delicadeza superiores en muchos casos a los contemporáneos. De los muiscas, citando a la arqueóloga Sylvia Broadbent quien estudió tejidos pintados de algodón, concluye que las técnicas eran complejas para producir telas de una sola pieza con innumerables entretejidos y una capacidad de resistir el tiempo.
El mercado era sitio obligado de la economía de las comunidades, que practicaban la compra-venta y aun más el trueque. Allí se cambiaban productos de primera necesidad como el maíz, la sal, miel, frutas, granos y mantas e incluso artículos de lujo como plumas de pájaro, cobre, algodón, coca y caracoles marinos importados desde el territorio Tayronas. Bacatá, Chocontá Pacho y Hunza tenían los más grandes mercados de todo el territorio. La moneda general eran unos "tejuelos" redondos de oro, aunque esmeraldas, sal, coca y mantas de algodón también fueron usadas como equivalentes monetarios o para facilitar el trueque.